En el 2003 se celebra el Año Europeo de las Personas con Discapacidad
con el objetivo fundamental de sensibilizar a la sociedad sobre las dificultades
de integración con que se encuentra este colectivo y sobre su derecho
a verse protegido frente a la discriminación, así como
a disfrutar plena y equitativamente de todos los derechos.
Esta concienciación
y sensibilización es labor de todos,
tanto de los poderes públicos, las administraciones, las entidades
y el sector privado, como de las propias personas con discapacidad y
de sus familias, que también deben participar activamente en la
planificación,
puesta en marcha y evaluación de todas las acciones encaminadas
a alcanzar la meta de la integración y de la igualdad.
Pero el
Año Europeo de las Personas con Discapacidad no ha de interpretarse
como la culminación de ningún proceso. Sin duda se ha avanzado
mucho en los últimos años en materia de legislación
y de actuaciones públicas, pero aún queda mucho por hacer.
Debemos promover una imagen positiva de las personas con discapacidad
frente a pasadas concepciones benéficas o caritativas, vencer
cualquier forma de discriminación, reconocer la capacidad de este
colectivo para tomar decisiones y asumir responsabilidades, e impulsar
iniciativas
políticas y legales que garanticen el pleno reconocimiento y
la defensa de sus derechos.
El Instituto Aragonés de Empleo con la
presente publicación
quiere contribuir a la tarea de información y concienciación.
Esta guía, dirigida a las personas con discapacidad, a sus representantes,
a los empresarios y a la sociedad en general, da a conocer las diferentes
vías de acceso al mercado de trabajo, las modalidades de contratación,
los incentivos, ayudas y subvenciones al empleo, los textos legales de
interés, así como un completo directorio de recursos y
servicios en materias relacionadas con la inserción laboral.
El
empleo, junto a la educación y los servicios sociales, es un
valor indispensable para conseguir la integración de las personas
discapacitadas. Los niveles de acceso al mundo laboral de este colectivo
son inaceptables y por ello, aunque el trabajo en empresas ordinarias
y el empleo protegido en Centros Especiales de Empleo contribuyen a su
inserción
laboral, se han de seguir buscando fórmulas que posibiliten e
intensifiquen esta inserción. La formación, la orientación
y el apoyo en el empleo, la promoción de la iniciativa empresarial,
la lucha contra la discriminación, la eliminación de barreras
físicas y de comunicación o el cumplimiento de la normativa
laboral, son áreas clave en las que debemos incidir para alcanzar
la plena integración de las personas discapacitadas en el entorno
socio-laboral.
Por último, un deseo: que el esfuerzo realizado
por todos los implicados en la conmemoración de este Año,
se materialice en la permanente voluntad de avanzar juntos en una sociedad
que precisa la aportación
de todos, personas con y sin discapacidad, para ser más integradora
y más flexible y posible para todos.
En el Instituto Aragonés de Empleo asumimos este reto en el que
todos debemos participar, y en nuestra parcela, -el empleo-, seguiremos
trabajando en la concienciación social y en el impulso de medidas
integradoras para todos los ciudadanos en el mercado laboral.
Ana Bermúdez Odriozola
Directora Gerente del Instituto Aragonés de Empleo